miércoles, 15 de julio de 2015

"En la vida hay dos tipos de personas..."

Esa frase que tantas y tantas veces oímos y que tanto encasilla... 
Esa frase es absolutamente falsa. 
Las personas no se pueden definir por una cosa u otra, y menos aún por ser uno de esos "dos tipos de personas" que hay en el mundo.
Las cosas nunca son tan fáciles, no se es valiente o cobarde, luchador o desinteresado, fuerte o dedil.. Cada persona puede ser todas esas cosas, incluso todas a la vez.
Estamos condicionados por las circunstancias y por nuestros sentimientos, hoy podemos ser o pensar algo que mañana no seremos ni pensaremos. 
Todo, incluido nosotros, está en continuo cambio, en continuo movimiento, y etiquetar a alguien por una situación concreta o un momento, es tan absurdo como enjaular animales salvajes.
Somos libres, o deberíamos serlo, libres de ser quien queramos o podamos ser sin temor a que nos asignen una simple palabra que llevar con nosotros eternamente. 
Libres para tomar las decisiones que creamos acertadas, aunque sean erróneas.
Libres de ir de la mano de cualquier persona sin miedo a ser juzgados.
Libres... Simplemente libres de ser nosotros mismos, y no una opción dentro de "en la vida hay dos tipos de personas...".