jueves, 10 de diciembre de 2015

Gritar

Gritar, gritar tan fuerte que te que duela la garganta a rabiar,
gritar tan fuerte que te quedes sin voz.
Gritar, para que por fin te escuchen,
gritar, para dejar de sentirte invisible.
Gritar, para dejarle sordo,
gritar, para que empiece a entender las cosas.
Gritar, gritar, gritar, gritar, gritar...
Y cuando no te queden más gritos, llorar.
Y cuando no te queden más lágrimas... ¿qué hay después de eso?

Soledad. 


Maravillosa ignorancia


Hay personas que se creen con un poder especial para manipular a otros,
personas que piensan que por el simple hecho de abrir la boca los demás van a seguirles.
Tontos, muy tontos, así los definiría yo.
Solo alguien tan estúpido puede creerse de verdad con tanto poder,
y aún así existen esas personas, demasiadas para mi gusto, que llegan a ese nivel de arrogancia.
Personas a las que en realidad no prestamos atención,
personas a las que en verdad no escuchamos, y menos aún seguimos,
personas que al fin y al cabo, nos son absolutamente indiferentes.
Pero ahí siguen ellas, moviendo la boca para solo soltar incoherencias,
dando grandes discursos con palabras que quedan en nada.
Y yo pienso, que continúen así,
que sigan asumiendo que hacemos caso, para luego estamparse contra la realidad.
Bien, seguid así, afirmando que os creemos, que confiamos en vosotros,
que nosotros mientras seguiremos teniendo ideas propias.
Y es que no hay personas más majaderas y necias que aquellas que realmente creen que pueden controlar las ideas de los demás.
Pero por suerte, si hay algo que no pueden robarnos, son nuestros pensamientos y juicios.
Así que hasta que esas personas entiendan eso, si es que son capaces alguna vez,
yo les digo… seguid viviendo en vuestra maravillosa ignorancia. 


martes, 1 de diciembre de 2015

Infinitas posibilidades


Pensé tanto en olvidarte, pensé tanto en dejar de pensar en ti.
Las cosas se pueden superar, pero muchas veces siguen ahí, en nuestra memoria, y aparecen cuando menos lo esperamos, cuando más débiles nos sentimos.
Crueles recuerdos, crueles paradojas que nos hacen recordar aquello que más deseamos olvidar.
Hoy quiero olvidarte, hoy me propongo olvidarte,
pero con la terrible certeza de que nunca te olvidaré del todo.
No porque me importes, no porque me duela, no porque te extrañe,
te recordaré por el anhelo de aquello no vivido,
vendrá tu imagen a mi cabeza por los momentos que no llegamos a pasar.
Y sí, sé que te recordaré, incluso más de lo que un día admita,
y te recordaré no por lo que fue, sino por lo que podría haber sido.
Porque lo mejor que puedo hacer ahora por ti,
es aceptar que nunca te quise, que solo deseaba esa idea de amor que me ofrecías.
Porque nunca fuiste tú… siempre fueron tus infinitas posibilidades. 


jueves, 26 de noviembre de 2015

Relaciones tóxicas

Controlar, manejar, dominar, ordenar... tantas cosas que se te dan bien.
Vienes y haces conmigo lo que quieres,
te vas, y tonta de mí, te sigo extrañando.
A veces siento que no sé qué hacer si tú no me lo dices,
que no sé qué decir si las palabras no salen de tu boca.
Actúo movida por la energía magnética de tu cuerpo,
por el innegable deseo de aprobación.
Soy prisionera en mi propio cuerpo,
porque si no son tus manos las que mueven mis hilos, yo solo me quedo esperando.
No tengo necesidad de ti, tengo dependencia,
cruel y absurda dependencia.


Pero las cosas terminan,
y tú estás a punto de terminar aquí.
No quiero tu control,
dejo de aceptar ser una marioneta entre tus dedos.
Ahora deseo salir,
escapar de ti, más allá de lo posible.
Arranco mis cuerdas,
y corro.
Porque estoy recordando lo que es ser yo sin ti,
porque estoy empezando a entender que no te necesito.
Porque me cansé, de ti, de nosotros, de mí.
Sobre todo de mí, de lo que soy cuando estás tú,
de lo que te permito hacer, y de lo que consiento.
Y así, un día, hoy, al despertar,
comienzo a sentirme libre.
Y así, sin darle más vueltas, sin agachar la cabeza,
salgo de esta ridícula relación tóxica...
Salgo de ti. 


lunes, 23 de noviembre de 2015

Vete al infierno

Sacar tus maletas a la calle, 
tirar tus recuerdos a la basura,
vaciarlo todo, no dejar nada.
Rabia, furia, ira, lástima, decepción, pena, vergüenza...
esos sentimientos que has dejado al irte, 
ese no saber, ese no entender que consume.
Fuera, vete, lárgate.
No me queda nada más que decirte, 
no tengo ninguna palabra más para ti, 
salvo una frase, que resume todo, que abarca todo, que define...
Porque ya solo me queda pedirte algo...
Vete al infierno. 

sábado, 21 de noviembre de 2015

Falsa libertad

Pongámonos fríos, olvidemos los sentimientos, la empatía, a las personas, incluso la vida.
Seamos egoístas, tanto que ni aquel al que más amamos tenga un sitio en el desván que es nuestro cerebro, y menos aún en nuestro corazón.
Huyamos del mundo, fuera reglas, fuera convicciones, fuera deberes y obligaciones, fuera miedos.
No sintamos nada, porque los sentimientos nos atan, nos hacen prisioneros, nos quitan nuestra libertad.
Seamos solo nosotros, sin un "tú", sin un "alguien especial", sin familia, sin amigos, sin nada más.
Vivamos ajenos a los problemas, al mundo entero, porque ellos no son nosotros, porque nosotros no dependemos de ellos.
Y así, libres, solos, apartados, fríos, egoístas, así no nos tocarán, así seremos dueños de nuestras vidas, sin esclavizarnos. 
Pero así también dejaremos de ser, porque en el fondo, aunque queramos huir, necesitamos ataduras, calor, sentimientos, reglas, obligaciones... Pero sobre todo necesitamos personas.
Porque uno deja de ser uno mismo si no lo es con otros.
Porque más allá de todo somos dependientes, y tarde o temprano caemos en esa dependencia absurda y maravillosa.
Porque sí, huir está bien, pero siempre y cuando tengas la certeza de que alguien te está buscando, de que alguien quiere traerte de vuelta.
Porque la mejor parte de huir, es siempre volver.


sábado, 14 de noviembre de 2015

En un maravilloso lugar de tu memoria

Es difícil querer a alguien con los ojos cerrados, las manos atadas y la boca pegada,
pero si se trata de ti, más difícil aún es no querer.
Porque cada centímetro de mi piel te llama, 
porque cada pizca de sentimiento te reclama.
Porque eres más, mucho más incluso de lo que tú crees.
Eres vida, eres amor, eres dulzura y caparazón.
Eres pasión, eres perversión, eres locura y corazón.
Eres belleza, eres nobleza, eres inteligencia y paciencia.
Eres dureza, eres carácter, eres tranquilidad y voltaje.
Eres tanto que ni tú mismo sabes lo que eres,
que ni tú mismo lo crees, pero yo lo sé.
Yo te veo en tu plenitud y también en tu oscuridad.
Yo conozco tus partes y tus trozos.
Yo sé que tienes eso, eso tan fuerte y atrayente que me hace desearte.
Eso que necesito más allá que nada. 
Eso que me hace anhelarte, buscarte y sobretodo amarte. 
Porque tú eres todo, mi todo.
Y porque más allá de todo, siempre,
quiero estar en un maravilloso lugar de tu memoria.



martes, 3 de noviembre de 2015

Como cada día...

Como cada día miro por la ventana sin mirar nada,
alejo mis pensamientos, los mando a buscarte.
Como cada día paso horas imaginando,
viendo a la gente pasar junto a la ventana,
soñando que somos tú y yo.
Como cada día en noviembre, el sol se aleja con el paso de las horas,
el día pierde color y todo es un manto gris.
Como cada día pierdo el tiempo recordándote,
deseándote brutalmente, tanto que duele respirar.
Como cada día espero verte,
sabiendo de antemano que tu silueta no aparecerá frente a mí.
Como cada día todo se acaba,
exactamente igual que muere el sol muero yo.
Pero como cada día renazco,
vuelvo a esa rutina sin sentido que es mi vida.
Porque cada día es una anticipación.
Porque aunque cada día sea insignificante,
su paso me acerca más a ti.
Odio los días, los odio tanto que quiero que lleguen y se vayan sin percatarse de mi existencia.
Pero amo tanto los días, porque se van,
y con ellos tú vienes.
Y así como cada día hago algo parecido a vivir,
esperando en una habitación donde no hay tiempo,
muriendo y renaciendo por ti.
Porque sé que pronto se irán mis "como cada día...". 




sábado, 26 de septiembre de 2015

Y pasa que...

Y pasa que antes te quería,
nos reíamos juntas y disfrutábamos de la vida.
Y pasa que antes me importabas,
estabas en mi vida y confiaba en ti.
Y pasa que antes éramos más,
compartíamos alegrías y sueños.
Y pasa que antes te conocía,
sabía lo que querías, lo que esperabas lograr.
Y pasa que antes confiaba en ti, 
teníamos secretos y momentos que eran solo nuestros.

Y pasa que te fuiste,
te olvidaste de esas cosas y las dejaste atrás.
Y pasa que dolió,
porque perder a alguien importante duele, mucho.
Y pasa que no se aceptó,
porque para eso existen las excusas y las justificaciones.
Y pasa que siguió doliendo,
un poquito más, y un poquito menos.
Y pasa que el "poquito menos" avanzó,
porque algo se activó y reaccionó.

Y pasa que se aceptó,
porque uno reconoce que se espera demasiado de los demás.
Y pasa que se superó, 
porque se aprende a priorizar y a no pensar.
Y pasa que dejó de doler,
porque dejó de importar.

Y pasa que ahora...
ahora ya no pasas nada para mí.


miércoles, 15 de julio de 2015

"En la vida hay dos tipos de personas..."

Esa frase que tantas y tantas veces oímos y que tanto encasilla... 
Esa frase es absolutamente falsa. 
Las personas no se pueden definir por una cosa u otra, y menos aún por ser uno de esos "dos tipos de personas" que hay en el mundo.
Las cosas nunca son tan fáciles, no se es valiente o cobarde, luchador o desinteresado, fuerte o dedil.. Cada persona puede ser todas esas cosas, incluso todas a la vez.
Estamos condicionados por las circunstancias y por nuestros sentimientos, hoy podemos ser o pensar algo que mañana no seremos ni pensaremos. 
Todo, incluido nosotros, está en continuo cambio, en continuo movimiento, y etiquetar a alguien por una situación concreta o un momento, es tan absurdo como enjaular animales salvajes.
Somos libres, o deberíamos serlo, libres de ser quien queramos o podamos ser sin temor a que nos asignen una simple palabra que llevar con nosotros eternamente. 
Libres para tomar las decisiones que creamos acertadas, aunque sean erróneas.
Libres de ir de la mano de cualquier persona sin miedo a ser juzgados.
Libres... Simplemente libres de ser nosotros mismos, y no una opción dentro de "en la vida hay dos tipos de personas...".