Cuando sabes que algo va a terminar ves pasar tu presente y tu futuro a cámara lenta, muy despacio, y notas como todo se te escapa entre los dedos... Los planes, los sueños, las ilusiones, ese mundo que creaste en tu mente.
Cuando algo se está terminando hasta decirlo en voz alta da miedo... Da miedo pensar en el dolor por el que vas a pasar, en el sufrimiento que aguantarás.
Es tan duro renunciar a algo que te importa, porque no solo renuncias a ese algo, renuncias a todo lo que va con él. Y sin más ves como tu mundo se rompe y se desmorona, como todo se tambalea y como no eres capaz de mantenerte en pie.
Cuando pierdes algo, algo realmente valioso, nada tiene sentido. No eres capaz de crear una nueva rutina, de olvidar y seguir adelante.
Porque cuando realmente se va eso que tanto amas, el tiempo se para, todo se destroza a tu alrededor y tan solo eres capaz de pensar en que no puedes decir "adiós".
domingo, 31 de agosto de 2014
viernes, 22 de agosto de 2014
Mi pequeño mundo
Mi pequeño mundo, donde solo existo yo, donde gobierno, decido y dispongo.
Mi pequeño mundo, donde la entrada está prohibida a todo aquel que quiera entrar.
Mi pequeño mundo, al cual solo voy cuando el peso del mundo real es demasiado grande para soportarlo.
Mi pequeño mundo, en el que puedo llorar sin temor a que me vean. Donde puedo decir la verdad. Donde no tengo que ocultar nada.
Mi pequeño mundo, ese que está tan vacío y solitario, tan cerrado y oscuro... casi tanto como yo.
Mi pequeño mundo, donde la soledad es la lluvia que cae fuerte a diario y la calma el viento que sopla con rabia.
Mi pequeño mundo, mi pequeño mundo es tan pequeño, casi tanto que a veces siento que ni yo entro en él.
Mi pequeño mundo, el cual intento agrandar, expandir y llenar de gente.
Mi pequeño mundo, ese que amo y odio a la vez. Ese al quiero amarrarme y del que quiero escapar. Ese que me consuela y me desgarra.
Mi pequeño mundo... Tan, tan pequeño, que a veces, solo a veces, siento que me ahogo en él.
Mi pequeño mundo, donde la entrada está prohibida a todo aquel que quiera entrar.
Mi pequeño mundo, al cual solo voy cuando el peso del mundo real es demasiado grande para soportarlo.
Mi pequeño mundo, en el que puedo llorar sin temor a que me vean. Donde puedo decir la verdad. Donde no tengo que ocultar nada.
Mi pequeño mundo, ese que está tan vacío y solitario, tan cerrado y oscuro... casi tanto como yo.
Mi pequeño mundo, donde la soledad es la lluvia que cae fuerte a diario y la calma el viento que sopla con rabia.
Mi pequeño mundo, mi pequeño mundo es tan pequeño, casi tanto que a veces siento que ni yo entro en él.
Mi pequeño mundo, el cual intento agrandar, expandir y llenar de gente.
Mi pequeño mundo, ese que amo y odio a la vez. Ese al quiero amarrarme y del que quiero escapar. Ese que me consuela y me desgarra.
Mi pequeño mundo... Tan, tan pequeño, que a veces, solo a veces, siento que me ahogo en él.
lunes, 18 de agosto de 2014
Un mundo paralelo
A veces pienso en un mundo paralelo.
En él no lloro cuando oigo una canción que me recuerda a ti. No veo una película e imagino que podríamos ser nosotros. No sueño cada noche que estás en mi cama.
A veces pienso en un mundo paralelo.
En él cada día me despiertas con un beso. Los fines de semana te arrastro al cine. Vamos siempre por las calles cogidos de la mano.
A veces pienso en un mundo paralelo.
En él no hay problemas. No hay discusiones estúpidas. No hay reproches.
A veces pienso en un mundo paralelo.
En él hay sonrisas. Hay caricias. Hay días eternos.
martes, 12 de agosto de 2014
Confianza
Confiar en alguien, poner todas tus esperanzas en esa persona. Contarle tus miedos, tus deseos, tus días buenos y también los malos.
Confiar en alguien, volcar todas tus expectativas en esa persona. Creer que puedes ser tú mismo, abrirte, sincerarte.
Confiar en alguien, saber que puedes contar con esa persona. Estar ahí para cuando te necesite, teniendo la confianza de que cuando tú lo necesites también estará para ti.
Confiar en alguien, algo difícil, duro y frágil. Porque la confianza, esa que cuesta tanto conseguir, se puede quebrar en tan solo un segundo.
Una mentira, una decepción... No es necesario mucho para terminar con la confianza.
Confiar en alguien, y dejar de hacerlo. Y entonces, sin más, quedarte vacío, roto, solo.
Confiar en alguien, volcar todas tus expectativas en esa persona. Creer que puedes ser tú mismo, abrirte, sincerarte.
Confiar en alguien, saber que puedes contar con esa persona. Estar ahí para cuando te necesite, teniendo la confianza de que cuando tú lo necesites también estará para ti.
Confiar en alguien, algo difícil, duro y frágil. Porque la confianza, esa que cuesta tanto conseguir, se puede quebrar en tan solo un segundo.
Una mentira, una decepción... No es necesario mucho para terminar con la confianza.
Confiar en alguien, y dejar de hacerlo. Y entonces, sin más, quedarte vacío, roto, solo.
viernes, 1 de agosto de 2014
Piel con piel
Sueño con
tener tus brazos rodeándome, tus labios rozando mi cuerpo. Sentirte
junto a mí, todo mío y deshacerme en ti.
Revolver
las sábanas de la cama, enredarnos en ellas, en nosotros. Reír a
carcajadas y estremecernos con caricias. Flotar, volar en un mundo
nuestro, secreto, eterno.
Sucumbir al
deseo, a las sensaciones, al tacto, a la piel. Ser más que dos
personas metidas en una cama. Ser dos personas que sintonizan su
respiración, sus latidos, sus emociones, volviéndose un solo ser.
Derrumbarnos
uno sobre el otro, respirar de nuestro aliento y deleitarnos en el
sueño.
Tocar,
tocar, tocar. Besar, besar, besar. Temblar, temblar, temblar. Querer,
querer, querer. Descansar, descansar, descansar.
Eternos
Puede
que esto no sea perfecto, y puede ser, quizás, que no sea lo que
esperaba y siempre soñé...
Soñaba
con un principito de cuento de hadas, con un caballo blanco, con un
primer beso bajo las estrellas, con un bajito ´´te amo´´ que tan
solo escuchase yo, con pequeños detalles que llenasen los días de
especialidad, soñaba con todo eso que ahora me parece un sueño, y
nada más...
Ahora mis sueños han cambiado, ahora sueño con una conversación, con un segundo en tu día, con una declaración de amor que confieso despacito, vergonzosa, cada noche, porque ahora, no quiero soñar, ahora tengo lo que estaba en mis sueños pero quizás, solo quizás, de una forma algo distinta.
Ahora mis sueños han cambiado, ahora sueño con una conversación, con un segundo en tu día, con una declaración de amor que confieso despacito, vergonzosa, cada noche, porque ahora, no quiero soñar, ahora tengo lo que estaba en mis sueños pero quizás, solo quizás, de una forma algo distinta.
Y
sé que es real, sé que quiero continuar, que seré capaz de superar
las dudas o los miedos, sé que merece la pena intentarlo una y mil
veces, porque al final llegará ese día...
Te
tengo y con eso basta, te siento y no necesito más... Eres esa
persona que llena cada parte de mí, que consigue con cada simple
palabra que pronuncia hacerme reír, que aguanta tanto, que no pide
nada, que me acompaña cuando siento que no quiero a nadie cerca de
mí, tan solo a ti, eres esa persona que solo, y solo es mucho, me
hace totalmente feliz...
Es
cierto, AHORA no es perfecto, es un lio, es dudoso, es fantástico,
es fugaz, pero tan solo por ahora... Porque un día, y sé que
llegará ese día, será todo lo que siempre he querido, y yo seré
todo lo que necesites, nada más... Un día, realmente, un día
despertaré y TU serás lo primero que vea, lo primero que huela, que
sienta, que toque, que bese, y ese día... mi sueño se convertirá
en una realidad, en nuestra realidad.
P.D:
Siempre tuya, siempre mío, siempre nuestro... eternos
Tiempo
Ajustamos
nuestro tiempo al tiempo, restamos segundos a lo valioso y sumamos
horas a nada más que la Nada.
Somos manecillas de un reloj que giran y giran, esperando ansiosos a que pase un día más para hacer aquello que hoy no pudimos.
Esperamos y nos desesperamos, vagamos y nos agotamos, paramos, descansamos, pero no pensamos.
No pensamos en que el tiempo no nos espera ni se para, pero si se agota y se consume.
Porque nada es demasiado pronto en un mundo donde el “más tarde” es demasiado tarde…
Somos manecillas de un reloj que giran y giran, esperando ansiosos a que pase un día más para hacer aquello que hoy no pudimos.
Esperamos y nos desesperamos, vagamos y nos agotamos, paramos, descansamos, pero no pensamos.
No pensamos en que el tiempo no nos espera ni se para, pero si se agota y se consume.
Porque nada es demasiado pronto en un mundo donde el “más tarde” es demasiado tarde…
El dolor es proporcional al sentimiento
Puedo pasar días, semanas, meses sin saber nada de ti,
pero siempre vuelves.
Vuelves cuando estoy bien, cuando casi me olvidé de ti.
Vuelves cuando tu recuerdo no es más que un pequeño reflejo en mi memoria.
Vuelves cuando tu nombre deja de resonar en cada parte de mí.
Vuelves cuando ya no despierto exaltada cada noche porque sueño que te alejas.
Vuelves y revolucionas mi mundo.
Todo lo que creía perfecto deja de serlo,
lo correcto pasa a formar parte de algo innecesario.
Las noches vuelven a pasar lentas y eternas ante tu presencia.
Las hora no son suficientes para mí,
y el tiempo se vuelve en mi contra.
Es imposible ignorarte, no tenerte en mi cabeza.
Reaparecen en mí sensaciones olvidadas y escondidas.
Vuelvo a ser débil, y TU, te haces cada vez más fuerte.
Y llega ese momento... te vas.
Como cada vez, como siempre, te vas y me destrozas,
tengo que comenzar otra vez.
Volver a olvidar cada palabra, cada gesto, cada sentimiento.
Desapareces y todo lo que soy se esfuma contigo.
¿Y esta vez?... NO, no volverá a pasar,
no serás parte de mí, no confiaré en ti.
Tus palabras dejarán de tener sentido,
y tus actos dejarán de doler.
Volverás, SÍ, pero yo... ya NO.
Volverás y verás que soy otra, y te arrepentirás.
Volverás y serás TU el que me busque.
Volverás y YO me habré ido.
Porque un día, algún día, volverás... y ya NO me importará.
pero siempre vuelves.
Vuelves cuando estoy bien, cuando casi me olvidé de ti.
Vuelves cuando tu recuerdo no es más que un pequeño reflejo en mi memoria.
Vuelves cuando tu nombre deja de resonar en cada parte de mí.
Vuelves cuando ya no despierto exaltada cada noche porque sueño que te alejas.
Vuelves y revolucionas mi mundo.
Todo lo que creía perfecto deja de serlo,
lo correcto pasa a formar parte de algo innecesario.
Las noches vuelven a pasar lentas y eternas ante tu presencia.
Las hora no son suficientes para mí,
y el tiempo se vuelve en mi contra.
Es imposible ignorarte, no tenerte en mi cabeza.
Reaparecen en mí sensaciones olvidadas y escondidas.
Vuelvo a ser débil, y TU, te haces cada vez más fuerte.
Y llega ese momento... te vas.
Como cada vez, como siempre, te vas y me destrozas,
tengo que comenzar otra vez.
Volver a olvidar cada palabra, cada gesto, cada sentimiento.
Desapareces y todo lo que soy se esfuma contigo.
¿Y esta vez?... NO, no volverá a pasar,
no serás parte de mí, no confiaré en ti.
Tus palabras dejarán de tener sentido,
y tus actos dejarán de doler.
Volverás, SÍ, pero yo... ya NO.
Volverás y verás que soy otra, y te arrepentirás.
Volverás y serás TU el que me busque.
Volverás y YO me habré ido.
Porque un día, algún día, volverás... y ya NO me importará.
Voces
Se
escuchaba tan solo un pequeño eco de voces, voces que pedían, que
suplicaban auxilio.
Suspiros de últimos alientos, de monótonas palabras escavan las sombras.
Van sintiendo como el miedo se apodera de ellos, notan como las esperanzas se evaporan al igual que un hielo al sol.
Van contando cada respiro, agotando cada momento, recuperando cada recuerdo.
Saben que no hay escapatoria, salida alguna a ese estado que los invadió.
Todo va terminando, las cosas van concentrándose en un solo punto, un punto de equilibrio, de fin.
En lo más profundo de su razón saben que acabó, que todo finalizó para ellos, y no hacen nada más que cerrar los ojos, esperar, desear...
Suspiros de últimos alientos, de monótonas palabras escavan las sombras.
Van sintiendo como el miedo se apodera de ellos, notan como las esperanzas se evaporan al igual que un hielo al sol.
Van contando cada respiro, agotando cada momento, recuperando cada recuerdo.
Saben que no hay escapatoria, salida alguna a ese estado que los invadió.
Todo va terminando, las cosas van concentrándose en un solo punto, un punto de equilibrio, de fin.
En lo más profundo de su razón saben que acabó, que todo finalizó para ellos, y no hacen nada más que cerrar los ojos, esperar, desear...
Sentidos
La
oscuridad y la niebla se esfuman con la
llegada de un nuevo amanecer.
Descanso entre las sábanas delicadas de seda
que se unen a mi cuerpo acalorado.
Mi pelo alborotado reposa sobre su pecho y
la mezcla de mis brazos con las sábanas
rodean parcialmente su cintura.
Uno de sus dedos se va deslizando suavemente
por mi espalda, acariciándola, rozándola, tentándola.
Mis sentidos se estremecen y esparcen por cada
minucioso rincón de mi cuerpo, despertándolo y alterándolo.
Sus dedos continuaban repasando mi silueta, mientras
yo me resistía a abrir los ojos.
Oía hermosas y apasionantes palabras susurradas
cerca de mi oído, invitándome a despertar.
Muy a mi pesar elevé mis párpados y me
encontré con sus ojos clavándose en los míos.
Se acercó pícaramente y posó sus labios sobre
mi boca... adoraba esos besos madrugadores...
Fue cortando el beso muy, muy despacio,
casi de forma imperceptible, hasta que finalmente
mordió dulce y apasionadamente mi labio inferior.
Pensé que pararía, pero continuo bajando por mi
garganta mientras susurraba... ´´Te quiero´´...
llegada de un nuevo amanecer.
Descanso entre las sábanas delicadas de seda
que se unen a mi cuerpo acalorado.
Mi pelo alborotado reposa sobre su pecho y
la mezcla de mis brazos con las sábanas
rodean parcialmente su cintura.
Uno de sus dedos se va deslizando suavemente
por mi espalda, acariciándola, rozándola, tentándola.
Mis sentidos se estremecen y esparcen por cada
minucioso rincón de mi cuerpo, despertándolo y alterándolo.
Sus dedos continuaban repasando mi silueta, mientras
yo me resistía a abrir los ojos.
Oía hermosas y apasionantes palabras susurradas
cerca de mi oído, invitándome a despertar.
Muy a mi pesar elevé mis párpados y me
encontré con sus ojos clavándose en los míos.
Se acercó pícaramente y posó sus labios sobre
mi boca... adoraba esos besos madrugadores...
Fue cortando el beso muy, muy despacio,
casi de forma imperceptible, hasta que finalmente
mordió dulce y apasionadamente mi labio inferior.
Pensé que pararía, pero continuo bajando por mi
garganta mientras susurraba... ´´Te quiero´´...
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