miércoles, 11 de mayo de 2016

Una estrella en el firmamento

Anoche tuve un sueño,
era una estrella en el firmamento.
Una estrella, que alejada, contemplaba día tras día la rutina de la vida.
Era una estrella, no muy grande y poco brillante,
que esperaba ser descubierta por alguien.
Anoche tuve un sueño,
era solamente una estrella dentro del inmenso firmamento.
Entre tantas, una más,
nada especial.
Una pequeña y bonita estrella que quería resaltar.
Anoche tuve un sueño,
un chico me miraba al observar el firmamento.
Estaba ahí, parada, preguntándome si sería yo a quien divisaba.
Y entonces él me señaló,
y ahí, como eclipsado susurró "no hay estrella más hermosa a la que admirar."
Anoche tuve un sueño,
ya no era simplemente una estrella en el firmamento.
Desde anoche, en mis sueños,

soy SU estrella en el firmamento. 


miércoles, 2 de marzo de 2016

No encontrarse

Estoy aquí, donde siempre, donde cada día,
pero es como si todo fuese distinto.
Vislumbro espacios y pienso en lo que fue,
recuerdo los momentos vividos, las fotografías hechas,
los actos perdidos.
Y sí, por momentos vuelvo a sentirme en casa, segura,
pero pronto desaparece.
Me invade esa sensación de desconcierto, de no saber,
me lleno con la impresión de no entender ni quién soy.
Porque no me encuentro,
porque hace tiempo que me he perdido.
La soledad puede encontrarte en el lugar más concurrido,
y yo, ahora, estoy rodeada de bullicio, pero completamente sola.
Quiero ser lo que era, trato de hallar el camino de vuelta,
pero me quedo atrapada en mi propio laberinto.
Observo sin cesar esas caras,
intentando desesperadamente recordar por qué me acompañaban.
Pero me pierdo, continuamente me pierdo.
Y sé que encontrarme será difícil,
porque el sentimiento de estar perdido, no se va solo con seguir el camino de vuelta a casa.
Porque en este momento, dentro de mí, no encuentro el hogar.
Porque en alguna parte, por momentos, reconozco que no quiero encontrarme.

Porque es más fácil dejarse perder que aceptar por qué estás perdido.

miércoles, 10 de febrero de 2016

Querer



Querer, en sí, es fácil.
Saber querer de la forma correcta… eso ya es más difícil.
Querer libremente, querer sin presiones, sin posesiones, sin esperas.
Querer sin otro motivo más que querer.
Querer abiertamente, sin miedos, sin descansos, sin huidas.
Querer solo por necesidad de querer.
Querer con todo lo que somos, con esperanza, con fe.
Querer sin saber realmente por qué.
Querer apasionadamente, locamente, sin límites.
Querer sin importar a quién.

Quizás querer no sea tan fácil… pero sin duda, todos queremos querer.
Porque querer, es el mejor aprendizaje del mundo.