Puedo pasar días, semanas, meses sin saber nada de ti,
pero siempre vuelves.
Vuelves cuando estoy bien, cuando casi me olvidé de ti.
Vuelves cuando tu recuerdo no es más que un pequeño reflejo en mi memoria.
Vuelves cuando tu nombre deja de resonar en cada parte de mí.
Vuelves cuando ya no despierto exaltada cada noche porque sueño que te alejas.
Vuelves y revolucionas mi mundo.
Todo lo que creía perfecto deja de serlo,
lo correcto pasa a formar parte de algo innecesario.
Las noches vuelven a pasar lentas y eternas ante tu presencia.
Las hora no son suficientes para mí,
y el tiempo se vuelve en mi contra.
Es imposible ignorarte, no tenerte en mi cabeza.
Reaparecen en mí sensaciones olvidadas y escondidas.
Vuelvo a ser débil, y TU, te haces cada vez más fuerte.
Y llega ese momento... te vas.
Como cada vez, como siempre, te vas y me destrozas,
tengo que comenzar otra vez.
Volver a olvidar cada palabra, cada gesto, cada sentimiento.
Desapareces y todo lo que soy se esfuma contigo.
¿Y esta vez?... NO, no volverá a pasar,
no serás parte de mí, no confiaré en ti.
Tus palabras dejarán de tener sentido,
y tus actos dejarán de doler.
Volverás, SÍ, pero yo... ya NO.
Volverás y verás que soy otra, y te arrepentirás.
Volverás y serás TU el que me busque.
Volverás y YO me habré ido.
Porque un día, algún día, volverás... y ya NO me importará.
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